Guía
#88 ¿Puede la IA ayudarme a crear ejercicios de lectura y escritura adecuados al nivel de cada alumno?
En un mismo salón pueden convivir alumnos con niveles muy distintos de lectura y escritura, y preparar materiales diferentes para cada uno puede llevarte horas. La IA puede ayudarte a partir de un mismo contenido y crear versiones más sencillas, intermedias o complejas, además de generar preguntas y apoyos específicos. Aquí te mostramos cómo hacerlo, qué pedirle a la IA y qué revisar para que adaptar un material no signifique bajar la expectativa de aprendizaje.
Tienes un mismo grupo, un mismo tema y una realidad bastante común: algunos alumnos leen con facilidad, mientras otros todavía necesitan apoyo para comprender un texto. Lo mismo pasa al escribir.
Preparar una actividad diferente para cada nivel puede llevarte horas.
Aquí la IA puede ayudarte con una tarea bastante concreta: partir de un mismo contenido y generar versiones con distintos niveles de dificultad o distintos apoyos.
Un mismo texto, diferentes niveles
La herramienta que mejor ilustra esto es Diffit.
En un ejemplo presentado por Edutopia, el docente introduce un texto y la herramienta genera una versión ajustada a distintos niveles de lectura, desde segundo grado hasta preparatoria. Un mismo contenido, varias versiones, sin que tú reescribas cada una a mano.
Y no se queda en el texto. La herramienta genera automáticamente una lista de vocabulario clave y ofrece preguntas de opción múltiple a partir del pasaje.
Es decir, buena parte del ejercicio de comprensión te lo arma de una vez.
LA IA también puede apoyar la escritura
Algunas herramientas pueden ayudarte a crear textos decodificables, resumir materiales o generar apoyos para estudiantes que están desarrollando sus habilidades de escritura.
También existen herramientas de apoyo para estudiantes con dislexia, como predicción de palabras, corrección gramatical, lectores de pantalla o funciones de texto a voz.
En estos casos, la tecnología puede reducir una barrera específica para que el alumno pueda concentrarse más en lo que quiere comunicar.
¿Y cómo sabes qué necesita cada alumno?
Aquí está la parte que la IA no puede resolver por ti.
La herramienta puede generar tres versiones de un texto.
Pero no sabe necesariamente que:
- un alumno lee rápido pero tiene problemas de comprensión;
- otro comprende perfectamente cuando escucha, pero tiene dificultades al leer;
- otro necesita apoyo para organizar sus ideas al escribir;
- o que determinado vocabulario es importante que todos aprendan aunque el texto tenga que simplificarse.
Eso requiere conocer a tus alumnos y observar su trabajo.
Learning Ally amplía el panorama con una postura que conviene tener de marco: los educadores no son reemplazables; la IA está aquí para apoyar a los maestros, no para reemplazarlos.
Un prompt para empezar
Puedes probar algo tan sencillo como:
“Adapta este texto para alumnos de secundaria que tienen distintos niveles de comprensión lectora. Conserva las ideas fundamentales y los conceptos que necesito enseñar. Crea tres versiones: una con lenguaje más sencillo, otra de nivel intermedio y otra con vocabulario académico. Después, genera tres preguntas de comprensión para cada versión. No cambies los conceptos científicos ni agregues información que no aparezca en el texto original.”
Después revisa las tres versiones.
¿La versión sencilla sigue enseñando lo mismo?
¿La más compleja realmente exige más comprensión?
¿Las preguntas evalúan lo que querías enseñar?
Ahí está el trabajo docente.
Para cerrar
Así que sí: la IA puede armarte ejercicios de lectura y escritura a distintos niveles, y de paso las preguntas de comprensión. Lo que no puede es saber qué necesita Diego, que lee bien pero no entiende lo que lee, o Sofía, que escribe poquito pero con ideas potentes. Eso lo pones tú, y sobre eso decides qué versión le toca a cada quien.
Prueba con un texto que ya uses: pídele tres niveles y mira cuál le queda a cada grupo de tu salón.Si una adaptación realmente elimina una barrera sin cambiar el aprendizaje que quieres lograr, ya tienes una herramienta que vale la pena conservar.
