Artículo informativo
#82 ¿Puede la IA ayudarme a hacer evaluación formativa en la NEM?
La evaluación formativa busca entender cómo están aprendiendo tus alumnos para poder ajustar la enseñanza, no solamente poner una calificación. ¿Puede la IA ayudarte con eso? Sí. Aquí te contamos cómo puedes usar IA para apoyar tu evaluación formativa sin perder de vista lo más importante: el aprendizaje.
Hay una pregunta que aparece cada vez más entre docentes: si la IA puede revisar trabajos, detectar errores y generar retroalimentación en segundos, ¿puede ayudarnos también con la evaluación formativa que propone la Nueva Escuela Mexicana?
Sí.
Pero hay una diferencia importante entre usar IA para apoyar la evaluación y dejar que la IA sea quien evalúe por nosotros.
Para entender dónde puede ayudar, primero hay que recordar qué significa evaluación formativa en la NEM.
¿Qué entiende la NEM por evaluación formativa?
En México, el organismo que le da forma a esta idea es Mejoredu. Francisco Miranda López, titular del área de Evaluación Diagnóstica de Mejoredu, explica en Educación Futura que su modelo busca una evaluación que no fuera punitiva, que evitara las comparaciones que estigmatizan.
La apuesta de fondo es que la evaluación recupere su sentido pedagógico y forme parte esencial de los procesos educativos, en lugar de reducirse a un número al final del periodo.
En ese sentido, la evaluación forma parte del propio proceso de aprendizaje y sirve para obtener información que permita retroalimentar y mejorar ese proceso. Por eso, evaluar formativamente no significa solamente corregir respuestas. Significa mirar qué está pasando con el aprendizaje y decidir qué hacer después.
Entonces, ¿dónde puede entrar la IA?
Aquí viene lo interesante, porque la propia SEP ya entró al tema. En la plataforma Nueva Escuela Mexicana Digital hay una serie llamada IA para la evaluación y retroalimentación inteligente, una colección de cuatro recursos publicada en octubre de 2025.
La propuesta plantea que estas herramientas pueden analizar el desempeño, identificar áreas de oportunidad y ofrecer retroalimentación personalizada. También señala que pueden apoyar tanto la evaluación formativa como la sumativa y que su implementación debe ser ética y centrada en el aprendizaje.
La palabra importante es apoyar.
Por ejemplo, puedes utilizar IA para:
- identificar errores frecuentes en un conjunto de respuestas;
- agrupar dificultades que aparecen en varios alumnos;
- generar un primer borrador de retroalimentación;
- proponer preguntas para que un alumno revise su propio trabajo;
- comparar una respuesta con una rúbrica que tú hayas diseñado;
- sugerir actividades de recuperación a partir de errores comunes.
Un ejemplo sencillo
Imagina que tus alumnos entregaron un texto argumentativo y notas que muchos tienen problemas para utilizar evidencias.
Puedes pedirle a una IA que analice las respuestas y encuentre patrones.
Por ejemplo:
“Analiza estas 20 respuestas utilizando esta rúbrica. No asignas calificaciones. Identifica únicamente los errores o dificultades que aparecen con mayor frecuencia, señala ejemplos representativos y propone una pregunta que pueda ayudar a cada alumno a revisar su propio trabajo.”
Eso puede ahorrarte tiempo.
Pero después viene la parte importante.
Tú revisas si el análisis tiene sentido, decides qué dificultades son realmente relevantes y utilizas esa información para planear la siguiente actividad.
Ahí está la evaluación formativa.
La evaluación formativa no desaparece: cambia el trabajo alrededor de ella
La IA puede reducir parte del trabajo mecánico que rodea la evaluación. Puede ayudarte a revisar más respuestas, encontrar patrones y preparar retroalimentación. Pero eso no significa que pueda sustituir el proceso formativo.
Además, cualquier análisis generado por IA puede contener errores o interpretar mal una respuesta. Por eso conviene tratar sus resultados como información para revisar, no como un veredicto.
Algunas ideas de cómo repartir el trabajo:
- Deja que la IA sistematice y ordene evidencias: cuestionarios rápidos, listas de errores comunes, primeros borradores de retroalimentación.
- Reserva para ti lo que la NEM pone en el centro: interpretar el proceso, decidir qué significa ese avance en este chico y en este contexto, sostener el vínculo.
- Trata cada sugerencia del modelo como un borrador, no como veredicto. La decisión pedagógica es tuya y no se delega.
Para cerrar
Mi lectura es que la pregunta no es si la IA puede "hacer" la evaluación formativa, sino qué parte del trabajo le sueltas sin traicionar su sentido. La SEP la propone como retroalimentación personalizada, no como reemplazo del juicio docente, y esa distinción lo es todo.
¿Tú ya probaste usar IA para retroalimentar? Me interesa saber en qué momento te ayudó y en cuál sentiste que se metía donde no debía.
