Artículo de opinión
#76 El eje de pensamiento crítico de la NEM: ¿la IA lo fortalece o lo debilita?
La IA puede debilitar el pensamiento crítico cuando hace por el alumno el trabajo de pensar, analizar y concluir. Pero también puede fortalecerlo cuando sus respuestas se convierten en un punto de partida para verificar, cuestionar, comparar o mejorar. La diferencia está en cómo diseñas la actividad y qué parte del proceso cognitivo conservas para el estudiante.
¿La IA fortalece o debilita el pensamiento crítico?
Después de revisar distintas fuentes sobre el tema, hay algo que queda claro: no hay una respuesta sencilla.
Algunas investigaciones advierten que el uso excesivo de IA puede generar dependencia y reducir el esfuerzo cognitivo. Otras sostienen que, bien utilizada, puede convertirse en una herramienta para desarrollar habilidades de análisis y evaluación.
Y esto importa especialmente en México porque el pensamiento crítico es uno de los siete ejes articuladores de la Nueva Escuela Mexicana.
Cuando la IA hace el trabajo mental por el alumno
Un artículo publicado en 2024 en la revista Ciencia Latina por investigadores de la Universidad Técnica de Oruro (Rojas Marín, Espinoza Padilla y Mendoza Pacheco) estudia el fenómeno en educación universitaria y llega a una conclusión que conviene tomar en serio: gestionar mal la inteligencia artificial abre la puerta a una dependencia que va mermando la capacidad crítica.
El problema no sería que la IA resuelva problemas rápidamente. El problema aparece cuando el estudiante deja de resolverlos por sí mismo.
Si ante cada pregunta la respuesta es pedirle a la IA que piense, redacte, explique y concluya, el alumno puede acostumbrarse a recibir una solución sin desarrollar el proceso mental que lleva hasta ella.
Cuando la IA se convierte en punto de partida
Del otro lado, Pearson LATAM publicó en marzo de 2025 un texto donde sostiene que ningún avance tecnológico, por disruptivo que sea, tiene la capacidad de sustituir algo tan humano como el pensamiento crítico, y que, utilizada estratégicamente, puede incluso ayudar a desarrollarlo.
La diferencia está en qué hace el alumno después de recibir la respuesta.
Si acepta lo que dice la IA sin cuestionarlo, el pensamiento crítico tiene poco espacio. Pero si tiene que comprobar una afirmación, encontrar errores, comparar respuestas, defender una postura o mejorar un argumento generado por la herramienta, la IA se convierte en un objeto sobre el cual pensar.
Ojo: ni Pearson es ingenuo en esto. El mismo texto admite que si los estudiantes recurren a la IA para tener respuestas sin cuestionarlas, su capacidad de evaluar información se resiente, y alerta sobre el riesgo de que el pensamiento termine estandarizándose por el uso indiscriminado de generadores de contenido.
Dos matices de honestidad
Antes de sacar conclusiones, dos aclaraciones sobre las fuentes. El estudio boliviano se centra en universidades, así que trasladarlo a educación básica requiere prudencia. Y el texto de Pearson es un artículo argumentativo de blog corporativo, sin investigación empírica original detrás.
Eso no significa que no sean útiles.
Significa que debemos leerlas como dos perspectivas que ayudan a plantear mejor la pregunta.
Donde las dos coinciden
Aunque parten de lugares distintos, ambas fuentes llegan a una idea parecida:
el efecto de la IA depende de cómo se integra en la experiencia de aprendizaje. La misma herramienta puede utilizarse para evitar que un alumno piense o para obligarlo a pensar mejor.
La diferencia no está necesariamente en la IA. Está en lo que le pides hacer al estudiante con ella.
¿Y en el aula?
Pearson propone caminos que encajan sin forcejeo con la NEM: metodologías activas tipo proyectos, debates y casos; alfabetización digital y ética de la IA; y evaluaciones que pidan argumentar y resolver problemas abiertos.
A mí me sirven como lista de chequeo:
- Si la IA da la respuesta y ahí termina la actividad, el eje se debilita.
- Si la respuesta de la IA es el punto de partida (verificarla, refutarla, mejorarla), el eje se ejercita.
- Si la evaluación pide juicio y argumento en lugar de producto pulido, la IA deja de ser atajo.
Entonces, ¿la IA fortalece o debilita el pensamiento crítico?
Puede hacer cualquiera de las dos cosas.
La IA debilita el pensamiento crítico cuando sustituye la tarea cognitiva del alumno.
Puede fortalecerlo cuando se convierte en algo que el alumno tiene que cuestionar, verificar, comparar y mejorar.
